El mensaje del mandatario, que se dirigió "al pueblo de la Provincia", lo presenció además del cuerpo de diputados y de senadores, la Presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la provincia, Hilda Kogan; el ex gobernador Felipe Solá; el intendente de la ciudad capital, Julio Alak; funcionarios de los tres poderes del Estado provincial y Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otras personalidades.
Kicillof decidió iniciar su discurso poniendo de relieve los 50 años del último golpe militar que se cumplen en las próximas semanas, para señalar que "resulta imprescindible tener presente que ese golpe no fue solamente una tragedia represiva, fue también un proyecto económico" que "se propuso disciplinar a la sociedad, desarmar las capacidades productivas e industriales de nuestro país y desatar la especulación financiera. Y destacó: “No recordamos para quedarnos en el pasado, recordamos para cuidar la democracia, para defender el futuro y para no naturalizar nunca la violencia contra la Constitución y contra la dignidad de nuestro pueblo".
El gobernador recurrió a algunos indicadores económicos “que muestran la magnitud de la tragedia económica nacional en curso desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Nación” para contextualizar su rendición de cuentas. “El panorama es alarmante” aseguró, “se están destruyendo empresas en todas las ramas, en todas las provincias y de todos los tamaños. Desde que asumió Milei cerraron cerca de 30 empresas por día, de las cuales 5.832 corresponden a nuestra provincia” y recordó que “cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado”.
“Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico es un fracaso. Lo único que crece en nuestro país es la desigualdad: mientras unos pocos se llevan ganancias extraordinarias, la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor” lamentó.
Los anuncios
Luego de esta introducción que pone en contexto su propia gestión, el mandatario provincial consideró, sin embargo, que el condicionante principal de esta etapa es “la asfixia financiera” a la que somete a la Provincia el gobierno nacional, que le sacó recursos por el “equivalente a un tercio de nuestro presupuesto de este año”, ilustró. “A los bonaerenses nos quitaron recursos que nos corresponden por ley: jubilaciones, seguridad, el incentivo docente y obras públicas. Son hasta hoy 15 millones de pesos. Sólo ese recorte representa una porción enorme de lo que el Gobierno nacional exhibe como su falso superávit. El 40% del superávit presunto, acumulado por el Gobierno nacional, equivale sólo a lo que le debe a la provincia de Buenos Aires”. Lo calificó como “desertor y amigo de lo ajeno” e instó “de nuevo a esta Legislatura a seguir reclamando, con firmeza, lo que le deben a la Provincia y a los bonaerenses”.
Luego se enfocó en repasar lo actuado y realizar anuncios en cuatro áreas estratégicas: salud, educación, seguridad y desarrollo federal.
“En materia de salud quiero empezar expresando cuáles son los lineamientos que rigen nuestra gestión: para nosotros la salud es un derecho, no una mercancía. No creemos en una sociedad donde el que tiene plata se atiende y el que no la tiene, espera o se resigna. Por otra parte, un sistema de salud robusto no es un gasto: es la base de cualquier proyecto de desarrollo y de una sociedad justa”, describió.
“La motosierra y el abandono del Gobierno nacional están teniendo consecuencias trágicas. Muchos argentinos perdieron la posibilidad de pagarse un medicamento, un estudio o una consulta: en este contexto no se necesita menos, sino más salud pública”, resaltó. “Por eso, enviamos a esta Legislatura nuevamente el proyecto de ley de Producción Pública de Medicamentos, para reducir costos y garantizar el acceso en toda la Provincia. La salud no puede depender exclusivamente del mercado, sino también de la decisión política de cuidar a la gente”.
En materia de seguridad “nuestra estrategia se sostiene en tres pilares claros” dijo: “inversión, actualización tecnológica y formación. Y en una convicción de fondo: la seguridad es una función esencial del Estado. No se puede promover la destrucción del Estado y, al mismo tiempo, pretender garantizar protección”.
En esta línea, pidió a la Legislatura que apruebe la nueva ley para personal policial “que actualiza la normativa y regula el reclutamiento y la carrera policial con los parámetros propios de una policía del siglo XXI” y adelantó que enviará también “una modificación integral de la Ley de Seguridad Pública, que tiene más de 30 años de antigüedad y debe ser actualizada en casi todos sus aspectos”.
En materia de Educación, valorizó el programa Escuelas a la Obra “con el que ya completamos más de 8.500 reparaciones; llevamos inaugurados 296 nuevos edificios, reinauguramos 519 que estaban destruidos y finalizamos 1.348 aulas nuevas. Sumando estos tres tipos de intervención, es el equivalente a más de 1000 edificios nuevos” sostuvo.
Entre otros logros enumeró la ampliación de la planta educativa, la extensión de la jornada escolar que significa un 25% más de horas de clase, la implementación de los nuevos Diseños Curriculares y el nuevo Régimen académico para reducir la deserción escolar.
Kicillof, que considera que “la escuela pública está en el ADN de nuestra mejor historia como país”, hizo además hincapié en que “en las escuelas bonaerenses los pibes también se alimentan. Y eso se volvió más necesario que nunca dado el deterioro de la situación: tuvimos que extender el Servicio Alimentario Escolar que hoy alcanza a 2,5 millones de destinatarios que comen en la escuela todos los días. Si a esto agregamos el módulo extraordinario (MESA), que alcanza a 2 millones de personas, estamos hablando del plan alimentario más grande del país con cerca de 70 mil millones de pesos por mes de financiamiento provincial”.
También anunció que mañana firmará un decreto “para seguir invirtiendo y garantizar en todo el territorio de la Provincia el acceso a la sala de 3 años en nuestro ciclo inicial. Es una decisión más en el marco de nuestro propósito principal: garantizar en toda la Provincia el derecho a la educación pública, gratuita y de calidad desde los 3 hasta terminar la universidad” porque “la educación pública no es un gasto: es la base del derecho al futuro. Y ese derecho al futuro hoy está siendo atacado”,
En el último eje se refirió a “un conjunto de políticas que reflejan nuestra perspectiva de desarrollo federal con la que gobernamos esta provincia tan grande como heterogénea. Nuestra mirada es clara: todos los municipios importan, todos los partidos tienen el mismo derecho al desarrollo. No queremos pueblos, ciudades y regiones que expulsen a sus habitantes por falta de oportunidades educativas, laborales o de infraestructura básica”.
Así, enumeró las mejoras realizadas en 5.500 km en el marco del Programa Estratégico De Mejora De Caminos Rurales; en materia hidráulica con la ejecución del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Salado, y la obra integral del Canal Maldonado, en la reconstrucción de Bahía Blanca. También aquí advirtió el impacto de las políticas nacionales: “en un hecho sin precedentes, el Gobierno nacional paralizó más de 1.000 obras y 16.000 viviendas en la Provincia. Mientras tanto nosotros seguimos avanzando con la construcción de infraestructura que genera trabajo, integración y desarrollo”.
Por otro lado, adelantó a la Legislatura que impulsará “un proyecto de ley para ordenar y proteger el trabajo en plataformas digitales en la Provincia de Buenos Aires. Mientras a nivel nacional se los excluye del marco general de derechos, nosotros proponemos lo contrario: inclusión, reconocimiento y reglas claras. El proyecto creará un Plan Integral y un Registro Provincial de Trabajo en Plataformas Digitales para dar transparencia a la actividad, garantizar acceso a información sobre los algoritmos que organizan el trabajo, exigir seguros obligatorios contra accidentes, regular condiciones básicas en los espacios donde se desarrolla la actividad y establecer herramientas de protección”.
Tras los anuncios, trazó una salida posible a la crisis “a pesar de nuestro esfuerzo, ninguna provincia se salva si el país se hunde. Lo digo con toda claridad, es necesario cambiar el rumbo nacional”. Y convocó: “todos los que queremos terminar con esta sociedad rota, evitar un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas. Desde la Provincia de Buenos Aires, invito a que trabajemos juntos por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida. Una Argentina que vuelva a creer en sí misma.”
Y dejó un mensaje esperanzador: “Esto que vivimos no es inevitable: el origen de este industricidio está en decisiones políticas de Milei. No estamos condenados a esta pesadilla: hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo; otro camino para integrarnos al mundo sin someternos. Hay otro camino hacia el futuro. Porque el futuro le pertenece al pueblo argentino y para él tenemos que trabajar sin descanso y con mucho amor a la patria”, concluyó.