ILUSTRES: “CHICHA” CHOROBIK

En la semana en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, fecha que reivindica la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos, desde la Cámara de Diputados queremos reconocer a aquellas bonaerenses que hicieron historia y por eso son nuestras Ciudadanas Ilustres.

La Plata, 11/03/2020


La ley 14.325, sancionada el 2 de noviembre de 2011, declaró a María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani Ciudadana Ilustre de la provincia de Buenos Aires, por iniciativa de la entonces diputada Marta Médici.

“Chicha” nació en San Rafael, Mendoza, en 1923. Artista plástica y docente, el asesinato de su nuera y su hijo, y la desaparición de su nieta Clara Anahí, la impulsaron en la búsqueda de los bebés apropiados por la última dictadura cívico-militar.

El 24 de noviembre de 1976 la vida de Chicha dio un vuelvo. Poco antes había dejado su cargo de Jefa del Departamento de Estética del Liceo Víctor Mercante de la UNLP para cuidar a su nieta recién nacida. Pero ese miércoles un enorme operativo conjunto de militares y policías bajo las órdenes del general Ramón Camps atacó durante horas la vivienda que su único hijo Daniel compartía con Diana Teruggi, dejando ocho militantes muertos.

Ella supo días más tarde que su hijo no era uno de ellos y que su nieta de tres meses había sido secuestrada. Hostigada por la dictadura, igual logró concretar algunos encuentros clandestinos con Daniel antes de su asesinato el 1ro. de agosto de 1977. “Asumí las muertes de mis dos hijos, aún desgarrándome entera, pero la nena estaba viva y yo debía buscarla y debía también buscar los cadáveres de Daniel y de Diana y debía también buscar justicia”.

En noviembre de 1977 fundó junto a otras once mujeres la organización que hoy conocemos como “Abuelas de Plaza de Mayo”, que presidió hasta su alejamiento en 1989. Desde allí colaboró en la búsqueda de centenares de niños apropiados: “Creíamos que el gobierno nos los regresarían. Qué ilusas éramos".

En 1996 fundó la Asociación Clara Anahí, organismo desde el que siguió buscando a su nieta. En la casa donde mataron a su nuera, que aún exhibe las marcas de las balas del operativo, abrió un museo.

“Te he buscado, mi Anahí, sin descanso. Por sobre el desgarrante dolor de mis muertes. Ignorando las armas, las amenazas y las injurias”, le escribió para su quinto cumpleaños. Murió a los 94 años sin encontrarla.